Te compartimos esta fábula del Colibrí que nos encanta por las enseñanzas que encierra y su aplicabilidad en nuestro diario vivir tanto a nivel personal como organizacional.
La fábula del colibrí
Cuenta la fábula que un día hubo un enorme incendio en el bosque.
Todos los animales huían despavoridos, pues se trataba de un fuego terrible que asolaba todo a su paso.
De pronto, los animales vieron pasar sobre sus cabezas al colibrí… en dirección contraria, es decir, hacia el fuego.
Les extrañó sobremanera, pero no quisieron detenerse.
Al instante, lo vieron volar de nuevo, esta vez en su misma dirección.
Y pudieron observar este ir y venir repetidas veces, hasta que se decidieron a preguntar al pajarito:
¿Qué haces colibrí?
Voy al lago -respondió el ave- tomo agua con el pico y la echo en el fuego para apagar el incendio.
Los animales se echaron a reír.
¿Estás loco?- le dijeron. ¿Crees que vas a conseguir apagar el fuego con tu pequeño pico y tú solo?
El colibrí le respondió – Estoy seguro de que no podré apagar el fuego solo pero YO HAGO MI PARTE…

Sé como el colibrí, “haz tu parte”
Esta fábula encierra varios mensajes que vale la pena analizarlos, dentro de los cuales podemos destacar:
- La determinación y la convicción de que eres importante y puedes colaborar y contribuir a pesar de lo que piensen los demás.
- Siempre puedes aportar basado en tus talentos y habilidades.
- La responsabilidad individual para mejorar una situación determinada.
- La importancia del trabajo en equipo.
- No subestimes a los demás, pues todos somos importantes.
- Los grandes resultados se logran con el aporte y trabajo de un equipo.
Sea que en tu empresa u organización las personas no asuman la responsabilidad de entregar a tiempo un trabajo, como nos ha sucedido en múltiples ocasiones, mientras insistíamos a nuestro equipo la importancia de cumplir, ellos observaban que en otras áreas no lo hacían y no había consecuencias mientras nosotros siempre estábamos afanando por entregar a tiempo.
La respuesta ante estos comentarios era que no importaba si los demás no lo hacían, eso estaba fuera de nuestro control; lo que sí estaba bajo nuestra responsabilidad era cumplir con entregar de forma oportuna el nuestro.
Lo mismo en cualquier proceso de la organización. Enfócate en hacer tu parte independientemente de lo que hagan los demás.
En este sentido, no importa la situación, el estado de confusión o la ansiedad en que te encuentres al querer hacer más de lo que te corresponde, ante esto siempre pregúntate ¿Cuál es mi parte?, cuando te clarificas y te acostumbras a reflexionar al respecto siempre encontrarás una luz y la respuesta adecuada llegará a ti.
Estos pasos te ayudarán a definir lo que te corresponde hacer:
- Reconoce que no todo está bajo tu control.
- Analiza que sí está a tu alcance o dentro de tu círculo de influencia.
- Contribuye o aporta desde tus talentos y habilidades.
En definitiva, simplemente ¡haz tu parte!
| “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota” |
| -Madre Teresa de Calcuta- |





